El zar antidrogas de EE.UU., Kevin Brosseau, ha expresado escepticismo sobre las afirmaciones de un incremento en el tráfico de drogas proveniente de Canadá, a raíz de las medidas de control fronterizo con México. Según Brosseau, los datos disponibles no respaldan la teoría de que el endurecimiento de la vigilancia en la frontera sur esté desviando la actividad criminal hacia el norte. Las autoridades estadounidenses han sugerido que la presión en la frontera con México podría estar impulsando a los traficantes a buscar rutas alternativas a través de Canadá. Sin embargo, Brosseau indica que los números actuales “no confirman” esta tendencia. Esta discrepancia plantea interrogantes sobre la efectividad y las consecuencias de las políticas de control fronterizo implementadas. La discusión se centra en la necesidad de un análisis más profundo de los datos para comprender mejor los patrones de tráfico de drogas en la región.
