La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) anunció este miércoles que mantendrá sin modificaciones el rango de su tasa de interés de referencia, situándola entre el 3,5% y el 3,75%. Esta decisión se produce tras una serie de aumentos agresivos destinados a combatir la inflación persistente en la economía estadounidense. Los responsables de la política monetaria de la Fed indicaron que continuarán evaluando los datos económicos entrantes para determinar el curso futuro de las tasas. La pausa en los incrementos no implica un cambio en el compromiso de la Fed para alcanzar su objetivo de estabilidad de precios. Se espera que la inflación continúe disminuyendo, aunque a un ritmo más lento. La decisión refleja una evaluación cautelosa de las condiciones económicas actuales y los riesgos asociados a una política monetaria demasiado restrictiva.