La preocupación aumentó esta semana tras la declaración de un investigador de Anthropic, quien expresó que quienes desarrollan la inteligencia artificial (IA) creen sinceramente que podría causar la extinción de la humanidad para finales de la década. Esta advertencia ha provocado un debate en los Estados Unidos sobre la necesidad de nuevas regulaciones para la IA. El investigador señaló la seriedad con la que los expertos en IA perciben este riesgo. La declaración ha intensificado el llamado a la supervisión y control del desarrollo de la IA. Se busca establecer marcos regulatorios que mitiguen los riesgos potenciales. Esta situación plantea desafíos significativos para EEUU en relación con el futuro de la tecnología y su impacto en la supervivencia humana.