Estados Unidos ha llevado a cabo una segunda noche consecutiva de ataques aéreos en Medio Oriente, en un intento de presionar a Irán para que acceda a un acuerdo. El expresidente Trump insinuó la posibilidad de ataques aún más agresivos si Irán rechaza la propuesta actual. En respuesta a los recientes ataques estadounidenses, Irán ha dirigido acciones contra Jordania, Kuwait y Bahréin. Además, Teherán ha amenazado con atacar buques que naveguen por el Estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial. La escalada de tensiones se produce en un contexto de estancamiento en las negociaciones para restablecer el acuerdo nuclear iraní. La situación plantea serias preocupaciones sobre la estabilidad regional y el riesgo de un conflicto más amplio.