Un avión que transportaba al enviado especial de EE.UU., Steve Witkoff, y a Jared Kushner, yerno de Donald Trump, aterrizó en Moscú para discutir una propuesta de paz para Ucrania. El presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyj informó simultáneamente de ataques rusos contra los aeropuertos de Kyiv y Boryspil. Zelenskyj calificó estos ataques como una reacción directa a las conversaciones diplomáticas, sugiriendo que el uso de drones Shahed por parte de Rusia fue una respuesta al intento de acercamiento estadounidense. A pesar del cierre del espacio aéreo ucraniano desde 2022, se habían considerado opciones para que los enviados ingresaran al país. Además, un ataque con misiles rusos contra una planta siderúrgica en la región de Dnipro provocó la muerte de cinco personas y la suspensión de la producción. La visita a Moscú y los ataques recientes sugieren un momento crítico en los esfuerzos para alcanzar una resolución al conflicto en Ucrania.