Los enviados de EEUU concluyeron dos días de conversaciones en Kiev y Moscú. Se reunieron tanto con Volodímir Zelenski como con Vladímir Putin para discutir temas de interés mutuo. El líder ucraniano resumió las perspectivas futuras como positivas después de las reuniones. Sin embargo, ninguna de las partes involucradas hizo anuncios que pudieran considerarse revolucionarios o que indicaran un gran avance. Las discusiones se llevaron a cabo en un contexto de tensión geopolítica, sin que se revelara la naturaleza específica de los temas abordados. A pesar de la falta de declaraciones contundentes, la finalización de las conversaciones sugiere un intento continuo de mantener abiertos los canales de comunicación entre EEUU, Ucrania y Rusia.