Jared Novelly, representante de la administración Trump en Nueva Zelanda, busca proyectar una imagen más positiva de Estados Unidos en el país. Novelly enfatiza la importancia de que Nueva Zelanda priorice su propia defensa, paralelamente al compromiso estadounidense con la seguridad global. Su objetivo es contrarrestar la percepción de EE.UU. como una amenaza o “espantapájaros”, promoviendo una relación basada en la cooperación y el interés mutuo. El representante subraya la necesidad de que Nueva Zelanda invierta en su capacidad de defensa. Esta declaración se enmarca en un contexto de redefinición de las alianzas internacionales bajo la administración anterior de EE.UU.. La propuesta busca asegurar una colaboración más equilibrada y responsable entre ambas naciones.