El gobierno de Estados Unidos ha puesto fin a la protección temporal brindada a miles de inmigrantes nepaleses, eliminando una salvaguarda legal vigente durante una década. Esta decisión impacta directamente a los nepaleses que han residido y trabajado en el país bajo el estatus de Protección Temporal para Países Designados (TPS). La revocación de esta protección deja a los beneficiarios en una situación vulnerable, enfrentando la posible deportación o la necesidad de buscar otras vías legales para permanecer en Estados Unidos. El TPS había sido otorgado inicialmente a nepaleses después de desastres naturales en su país de origen. La medida ha generado preocupación y solicitudes de revisión por parte de organizaciones de defensa de los inmigrantes. Se teme un impacto significativo en las comunidades nepalesas en Estados Unidos y en la economía local. Este cambio de política se suma a otras restricciones migratorias implementadas por la administración actual.