Estados Unidos ha decidido no extender el estado de emergencia declarado en relación con la ley de seguridad nacional impuesta por Beijing en Hong Kong. Funcionarios estadounidenses confirmaron la decisión este viernes, poniendo fin a la medida que se consideraba una respuesta a las preocupaciones sobre la erosión de las libertades en la región. Sin embargo, aún no está claro si Washington restablecerá el tratamiento comercial preferencial para Hong Kong, beneficio que se había suspendido en julio de 2020. La ley de seguridad ha sido criticada internacionalmente por su amplio alcance y su impacto en la autonomía de Hong Kong. Esta decisión del gobierno estadounidense genera incertidumbre sobre el futuro de las relaciones comerciales bilaterales. La situación continúa siendo monitoreada de cerca por analistas y observadores internacionales. La no extensión del estado de emergencia no implica necesariamente un cambio en la política general de Estados Unidos hacia China.