Datos de transporte marítimo e imágenes satelitales revelan que Estados Unidos estaría empleando una táctica de contrabando previamente utilizada por Irán para evadir sanciones internacionales. Al menos 116 buques estarían involucrados en esta técnica de transbordo de petróleo en el Golfo. El método consiste en transferir el crudo de un barco a otro en alta mar para ocultar el origen y destino de la carga. Esta práctica, similar a la empleada por Teherán para continuar sus exportaciones petroleras a pesar de las restricciones, plantea interrogantes sobre la política energética de Washington y el cumplimiento de las sanciones. Expertos sugieren que EE.UU. busca mantener el flujo de petróleo en el mercado global, posiblemente para estabilizar los precios. La administración estadounidense no ha comentado oficialmente sobre estas acusaciones. La utilización de esta táctica podría implicar riesgos legales y diplomáticos para Estados Unidos.
