La selección de Estados Unidos logró un contundente debut en su campaña al vencer a Paraguay con una amplia diferencia de goles. El partido marcó el inicio de la participación estadounidense en el torneo, dejando una clara demostración de su potencial ofensivo. Si bien el texto original no detalla el marcador, la referencia a una "goleada" indica una victoria significativa. El resultado representa un inicio prometedor para el equipo de Estados Unidos y un duro golpe para Paraguay y su director técnico, Gustavo Alfaro. La actuación de Estados Unidos generó expectativas sobre su desempeño en las siguientes etapas de la competición. Este triunfo inicial podría impulsar la confianza del equipo para enfrentar futuros desafíos. El encuentro se desarrolló con un claro dominio del conjunto estadounidense.