Estados Unidos desmintió este viernes la veracidad de términos filtrados sobre un posible acuerdo con Irán. Funcionarios estadounidenses aseguran que no se han realizado concesiones significativas a Teherán durante las negociaciones. La postura de Washington es que cualquier beneficio económico para Irán estará condicionado al cumplimiento de sus compromisos internacionales. La declaración busca contrarrestar información divulgada recientemente sobre un supuesto acuerdo que favorecería a Irán. El gobierno de EE.UU. insiste en que el objetivo principal del pacto es garantizar que el programa nuclear iraní se mantenga bajo control. Se busca evitar que Teherán obtenga beneficios económicos sin verificar el cumplimiento de sus obligaciones. La administración estadounidense no ha detallado los términos específicos del acuerdo en discusión.