Un vuelo de deportación estadounidense con destino a la República Centroafricana transportaba ciudadanos de Irán, Afganistán, Turquía y Georgia, según informaron abogados a AFP. Esta práctica de deportaciones a terceros países, que incluye a personas con estatus legal, se ha intensificado bajo la administración del presidente Donald Trump como parte de una política de endurecimiento de la inmigración. La República Centroafricana es un país sumido en la pobreza y afectado por la violencia, lo que ha llevado al Departamento de Estado de EE.UU. a emitir una advertencia para no viajar allí bajo ninguna circunstancia. La deportación a un país considerado peligroso genera preocupación sobre el destino y la seguridad de los deportados. Abogados han expresado su inquietud por la legalidad y ética de estas prácticas. Se desconoce el número exacto de personas a bordo del vuelo y sus motivos de deportación. La situación pone de relieve las políticas migratorias restrictivas de Estados Unidos.