El gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) anunció en abril un acuerdo con Estados Unidos para recibir a migrantes expulsados. Un primer grupo de 15 personas llegó a Kinshasa el 17 de abril, pero a fecha de hoy, solo un ciudadano colombiano permanece en la capital congoleña. El destino de los otros migrantes deportados no está claro. Este acuerdo ha generado interrogantes sobre posibles contrapartidas recibidas por la RDC a cambio de aceptar a los migrantes. La comunidad internacional observa de cerca si este proceso de deportación continuará y bajo qué condiciones. La falta de transparencia en torno al acuerdo ha suscitado preocupación y debate. Se desconoce si se han establecido mecanismos de seguimiento para garantizar los derechos de los migrantes deportados.