El Secretario de Defensa de Estados Unidos, Mark Esper, anunció la posibilidad de ataques inminentes contra instalaciones estratégicas en Irán. La declaración se produjo durante una visita al Cuartel General del Comando Central de EE.UU. y en respuesta a comentarios previos del Presidente Trump sobre un posible ataque "feroz" contra Irán. Esper confirmó que EE.UU. tiene la intención de llevar a cabo estos ataques, especificando que implicarán el lanzamiento de bombas sobre objetivos importantes en territorio iraní. Esta advertencia se produce en un contexto de crecientes tensiones entre ambos países. No se especificaron los objetivos concretos ni el momento exacto de los ataques. La información fue divulgada a la prensa el 10 de octubre, con implicaciones para las primeras horas del 11 de octubre, hora de Japón. La situación plantea serias preocupaciones sobre una posible escalada del conflicto en la región.