El ministro de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, ha generado controversia al afirmar que los prisioneros de la base naval de Guantánamo Bay, Cuba, deberían haber sido ejecutados hace tiempo por sus crímenes contra el pueblo estadounidense. Hegseth, quien fue guardia de la prisión en 2004 y 2005, atribuyó la demora a fallas en el sistema judicial y a la interferencia de organizaciones internacionales y abogados. Actualmente, la prisión alberga a quince detenidos, de los cuales dos han sido condenados por tribunales militares, siete enfrentan procesos y tres permanecen en detención indefinida sin ser juzgados ni liberados. Khalid Sheikh Mohammed, considerado el cerebro de los atentados del 11 de septiembre, es uno de los reclusos más conocidos. Organizaciones de derechos humanos han criticado las detenciones prolongadas y el uso de tribunales militares. A pesar de los intentos de varios gobiernos estadounidenses por cerrar la prisión, esta sigue operativa, aunque se han transferido algunos detenidos a otras cárceles.