Estados Unidos ha manifestado su preocupación por el reciente ataque israelí a una base aérea siria, calificándolo como una "escalada innecesaria". El enviado especial de EE.UU. para Siria e Iraq, Tom Barrack, instó a priorizar el diálogo sobre nuevas acciones militares. Barrack enfatizó la importancia del “discurso lógico” para resolver tensiones en la región, en lugar de recurrir a incidentes militares adicionales. La declaración estadounidense sugiere una divergencia en la estrategia con respecto a Israel en el conflicto sirio. El ataque genera temores de una intensificación de la violencia y complicaciones en los esfuerzos diplomáticos. La administración estadounidense busca la desescalada y una resolución pacífica de las tensiones en Siria e Iraq. El llamado de Barrack refleja el deseo de evitar una mayor inestabilidad en la región.