Estados Unidos ha intensificado sus ataques contra Irán por noveno día consecutivo, dirigidos a centros militares, defensas aéreas y capacidades marítimas. Estos ataques responden a los incidentes con buques petroleros en el Estrecho de Ormuz, donde dos petroleros fueron inmovilizados por explosiones. Irán advierte que el Estrecho permanecerá inseguro mientras continúe la “agresión” estadounidense en la región. La situación se agrava tras el colapso de un acuerdo de alto el fuego temporal, intensificando la lucha por el control de esta vía marítima crucial para el suministro energético mundial. Fuentes iraníes informan de ataques con misiles estadounidenses en varias ciudades, mientras que Irán afirma haber golpeado bases estadounidenses en Siria y Jordania. El Secretario de Estado de EE.UU. Marco Rubio declaró que los ataques continuarán si Irán persiste en interferir con la navegación internacional. A pesar de la escalada, Estados Unidos se dice abierto a una solución diplomática.