Estados Unidos llevó a cabo una undécima noche consecutiva de ataques contra Irán el miércoles, con el presidente Trump advirtiendo que las acciones estadounidenses no han terminado. Estos ataques son una respuesta a los ataques previos de Teherán contra estados del Golfo. Además, los aliados hutíes de Irán han amenazado con bloquear los puertos de Arabia Saudita, exacerbando las tensiones regionales. La situación plantea serias preocupaciones sobre una escalada del conflicto en Medio Oriente. La diplomacia para resolver la crisis parece estancada, sin indicios de diálogo inmediato. El desarrollo de los acontecimientos está siendo seguido de cerca a nivel internacional. Se teme un impacto desestabilizador en la región.