Estados Unidos ha lanzado nuevos ataques aéreos contra objetivos en Irán por la octava noche consecutiva, en respuesta a la muerte de militares estadounidenses en Jordania. La acción se produce en un contexto de creciente tensión en la región y preocupación por posibles represalias. Washington, simultáneamente, emitió una alerta de precaución mundial, advirtiendo a los ciudadanos estadounidenses en el extranjero sobre posibles amenazas. Además, se reportó un ataque incendiario contra una mezquita en Tuwani, Cisjordania, perpetrado por colonos. Estos eventos incrementan la inestabilidad en Medio Oriente. La administración estadounidense justifica los ataques como medidas defensivas y disuasorias. La situación sigue evolucionando y se espera un posible aumento de las hostilidades.