El Congreso de Estados Unidos aprobó una resolución simbólica instando a la retirada de fuerzas militares desplegadas contra Irán. La medida, aunque no vinculante, representa una presión para reevaluar la autorización de uso de la fuerza militar en la región. La resolución busca limitar el poder del Presidente para iniciar hostilidades contra Irán sin una declaración formal de guerra. Legisladores de ambos partidos apoyaron la iniciativa, reflejando una creciente preocupación por una posible escalada de tensiones en Medio Oriente. La aprobación se produce en un contexto de esfuerzos diplomáticos para reducir la confrontación con Teherán. Si bien la resolución no obliga al gobierno a actuar, envía un mensaje claro sobre el deseo del Congreso de evitar un conflicto bélico. La Casa Blanca no ha emitido una respuesta oficial detallada sobre la votación.