Estados Unidos llevó a cabo un experimento subterráneo no nuclear en el Sitio de Seguridad Nacional de Nevada para mejorar su capacidad de detectar explosiones nucleares de bajo rendimiento. El Departamento de Energía de EE. UU. anunció que la Administración Nacional de Seguridad Nuclear (NNSA) realizó la prueba con explosivos químicos de alta potencia. Este experimento se relaciona directamente con una prueba que Washington sospecha que China realizó en 2020, acusación que Pekín niega rotundamente. El objetivo principal es fortalecer la capacidad de detectar pruebas nucleares encubiertas y mejorar la capacidad de respuesta de EE. UU. La NNSA afirma que la prueba ayudará a refinar las técnicas de monitoreo y análisis para confirmar posibles violaciones del tratado de prohibición de pruebas nucleares. El gobierno de EE. UU. busca asegurar que pueda identificar con precisión cualquier actividad nuclear ilegal en el mundo, incluyendo las presuntas realizadas por China. La prueba no involucró materiales nucleares y se realizó con estrictas medidas de seguridad.