Estados Unidos ha condenado enérgicamente las acciones de China en el Mar Meridional, calificándolas de “peligrosas y provocativas”. La declaración estadounidense se produce tras incidentes del 20 de julio en el arrecife de Second Thomas Shoal (conocido como bãi Cỏ Mây en Vietnam), donde se acusa a la guardia costera china de herir a un marino filipino. Washington expresó su preocupación por la escalada de tensiones en la región y reafirmó su apoyo a Filipinas. El incidente involucra un buque de suministro filipino que intentaba entregar provisiones a personal militar apostado en el arrecife. China y Filipinas disputan esta zona marítima, rica en recursos y estratégicamente importante. La acción china fue vista por EE.UU. como una violación del derecho internacional y una amenaza para la estabilidad regional.