El gobierno chino ha advertido sobre una firme respuesta ante la ampliación de la lista negra de empresas por parte del Pentágono. Washington justifica esta medida, que ahora incluye a 188 entidades, como una protección de la seguridad nacional. Beijing denuncia que se trata de un pretexto para frenar el desarrollo tecnológico de compañías chinas. La lista, actualizada según la legislación estadounidense, identifica a empresas consideradas de origen militar chino o vinculadas a ellas. El Ministerio de Defensa de EE.UU. publicó la actualización el lunes, incrementando el número de empresas sancionadas en 54 con respecto al año anterior. La acción intensifica las tensiones comerciales y geopolíticas entre ambas naciones. Se espera que Beijing anuncie medidas retaliatorias en respuesta a esta decisión.
