El exsecretario del Tesoro estadounidense, Henry Paulson, instó a Washington y Beijing a gestionar su creciente competencia estratégica para evitar una escalada hacia un conflicto más amplio. Paulson advierte que la desconfianza mutua representa actualmente un peligro mayor que los desequilibrios comerciales. Considera la relación entre EE.UU. y China como la más importante a nivel mundial, requiriendo una gestión prudente ante la intensificación de la rivalidad en áreas como comercio, tecnología y seguridad. Subraya el riesgo de que el proceso de “desacoplamiento” económico se profundice, generando consecuencias negativas. Paulson enfatiza la necesidad de mantener canales de comunicación abiertos y buscar áreas de cooperación, a pesar de las tensiones existentes. La falta de diálogo y entendimiento mutuo podría conducir a errores de cálculo con graves repercusiones.