Un analista de la Academia de Ciencias Sociales de China (CASS) advierte que, pese a la reciente cumbre bilateral, las relaciones entre China y Estados Unidos enfrentan obstáculos estructurales significativos. Zhao Hai señaló que la rivalidad profunda y las barreras regulatorias continuas probablemente impedirán una mejora duradera en el vínculo. Aunque la reunión de líderes del mes pasado detuvo una escalada, no garantiza una estabilización a largo plazo. El experto enfatizó la fragilidad de la relación, a pesar de los esfuerzos diplomáticos. Sectores como la inteligencia artificial y las tierras raras revelan vulnerabilidades subyacentes. La situación sugiere que la competencia estratégica seguirá siendo un factor dominante en la relación bilateral.
