Estados Unidos se enfrenta a un nuevo orden mundial definido por su relación con China, pero su comprensión profunda del país asiático podría estar disminuyendo. La creciente tensión entre ambas naciones, junto con la reducción de los intercambios académicos, está erosionando la experiencia acumulada durante décadas. Anteriormente, el conocimiento sobre China se basaba en una inmersión profunda y el contacto directo, ahora complementado con nuevas tecnologías. La serie explora estas dinámicas y los desafíos que presenta la pérdida de ese conocimiento especializado. El análisis considera tanto la tecnología avanzada como el poder blando en el contexto de esta relación crucial. La falta de expertos podría obstaculizar la formulación de políticas efectivas y una comprensión precisa de las estrategias chinas en el futuro.