El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha acusado a cuatro miembros de un cártel mexicano de conspirar para adquirir armas pesadas en la República Checa. Los acusados habrían ofrecido fentanilo y metanfetamina a cambio de rifles automáticos, lanzagranadas y morteros. La operación, detectada por las autoridades, buscaba obtener armamento de alto poder. Se alega que los miembros del cártel intentaron facilitar la compra a través de intermediarios en la República Checa. La acusación federal implica cargos relacionados con conspiración para el tráfico de armas y tráfico de drogas. Esta acción subraya los esfuerzos de EE.UU. para combatir el flujo de armas ilícitas a las organizaciones criminales. La investigación continúa para identificar a otros posibles involucrados en la red de tráfico.