La guerra comercial entre Estados Unidos y Canadá se agrava, sin indicios de una pronta resolución. Negociadores canadienses abandonaron las conversaciones en Washington tras acusar a la administración Trump de exigir concesiones desproporcionadas en la última etapa. Actualmente, Estados Unidos ha impuesto aranceles del 50% a 20 mil millones de dólares en productos canadienses. En respuesta, Canadá implementará aranceles recíprocos a productos estadounidenses a principios de septiembre. Esta disputa comercial amenaza con tener consecuencias significativas para las economías de ambos países. La tensión entre las naciones incrementa la incertidumbre económica bilateral. El futuro de las negociaciones permanece incierto.