El secretario de Seguridad Nacional de EE.UU., Markwayne Mullin, ha advertido sobre un aumento de la actividad criminal en la frontera con Canadá. Este incremento, según sus declaraciones, es una consecuencia directa de las medidas enérgicas tomadas por Estados Unidos para combatir el tráfico de drogas en la frontera con México. La presión ejercida sobre los cárteles mexicanos estaría desviando las operaciones criminales hacia el norte. Mullin no especificó la naturaleza exacta de estos delitos, pero sí enfatizó el cambio en las rutas y estrategias de los grupos delictivos. La situación plantea nuevos desafíos de seguridad para Canadá y exige una mayor coordinación entre ambos países. Las autoridades estadounidenses están evaluando el impacto de estas dinámicas y buscando estrategias para mitigar el riesgo en la frontera norte.