Los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos experimentaron un fuerte aumento tras la reunión inaugural de la Reserva Federal (Fed) bajo la presidencia de Kevin Wash. La subida se debió a indicios de que la Fed podría aumentar las tasas de interés antes de fin de año, según se desprende de las proyecciones de los funcionarios. El rendimiento del bono a dos años alcanzó el 4,2%. La decisión refleja una postura más restrictiva de la Fed en respuesta a la persistencia de la inflación y la fortaleza de la economía estadounidense. Analistas señalan que el mercado interpreta estas señales como una posible señal de que la Fed podría mantener tasas más altas por más tiempo. La reunión marcó el debut del nuevo liderazgo en la Fed y sentó las bases para futuras decisiones de política monetaria.