El mismo día, un bombardero B-52 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos y un bombardero estratégico Tu-22M3 ruso se estrellaron en incidentes separados. El B-52 se accidentó poco después de despegar de la Base de la Fuerza Aérea Edwards en el desierto de Mojave, California. Simultáneamente, el Tu-22M3 se estrelló en la región de Irkutsk, Siberia, durante un vuelo de entrenamiento. Las causas de ambos accidentes aún se desconocen y están bajo investigación. Los incidentes han generado atención pública debido a la coincidencia temporal y al tipo de aeronaves involucradas. Ambos bombarderos representan capacidades estratégicas significativas para sus respectivas fuerzas aéreas. No se reportaron inicialmente detalles sobre posibles víctimas o daños colaterales.
