Estados Unidos planea establecer un depósito permanente de armamento para el Cuerpo de Marines en la costa sureste de Australia, fuera del alcance de la mayoría de los misiles chinos. Esta iniciativa, la primera de su tipo en Australia, busca contrarrestar el creciente poderío militar de China en la región del Indo-Pacífico. El proyecto, que incluye una inversión de 30 millones de dólares para la construcción de almacenes y oficinas en Victoria, se enmarca en una estrategia global de preposicionamiento de suministros militares iniciada durante la Guerra Fría. Se espera que el depósito alcance su capacidad máxima en 2028, comenzando en Melbourne y trasladándose posteriormente a una base militar australiana en Bandiana. Australia, aunque mantiene una alianza de seguridad con EE.UU., no permite bases militares extranjeras en su territorio. El depósito será gestionado por una empresa contratista de defensa con un equipo de aproximadamente 110 especialistas. Esta medida busca asegurar el suministro de equipo y provisiones para operaciones y ejercicios en la región.