Tras el asesinato de una mujer en Okinawa, Estados Unidos ha impuesto una prohibición de alcohol y un toque de queda para su personal militar. El cabo Devin Jacob Ballard, un marine estacionado en la base aérea de Futenma, ha sido arrestado y acusado del crimen y del robo de las pertenencias de la víctima. Este domingo, la policía local llevó a cabo la detención del militar. La medida busca prevenir incidentes similares y mantener la disciplina entre las fuerzas estadounidenses en la isla. El incidente ha reavivado las tensiones existentes entre los Estados Unidos y la población local en Okinawa debido a la presencia de bases militares estadounidenses. Las autoridades estadounidenses se han comprometido a cooperar plenamente con la investigación y a tomar las medidas necesarias.