Estados Unidos manifestó su apoyo a las negociaciones entre el gobierno venezolano y la Asamblea Nacional de 2015. El objetivo principal de estas conversaciones es establecer un plan para una transición hacia la democracia en el país. Este plan contempla la reconstrucción de las instituciones venezolanas, actualmente debilitadas. Un componente clave es el fortalecimiento del sistema electoral para asegurar procesos más transparentes y confiables. Asimismo, se busca ampliar las garantías para la participación política de todos los actores. La postura estadounidense busca impulsar una solución negociada a la crisis política y humanitaria que atraviesa Venezuela. El gobierno de EE.UU. considera que un diálogo inclusivo es fundamental para lograr una transición pacífica y duradera.