La administración Trump reafirmó su compromiso con la reconciliación nacional en Venezuela durante una reunión entre la embajadora de EEUU ante Venezuela, Carrie Filipetti Barrett, y el representante de la oposición venezolana, Julio Borges Figuera. Barrett subrayó el respaldo de Washington a un plan de tres fases destinado a facilitar la reconciliación en el país sudamericano. Aunque no se detallaron los pormenores del plan, se entiende que busca un acercamiento entre las partes involucradas en la crisis política venezolana. El encuentro se produce en un momento de tensión en Venezuela, con llamados a elecciones libres y justas por parte de la comunidad internacional. La administración estadounidense ha mantenido una postura firme en su apoyo a la transición democrática en Venezuela. Este nuevo gesto consolida la estrategia de presión y diálogo simultánea que Washington ha implementado en relación con el país.