Estados Unidos se está preparando para albergar el Mundial de Fútbol de 2026, que constará de 78 partidos distribuidos en once ciudades, culminando con la final en Nueva York/Nueva Jersey. Las autoridades locales, con experiencia en la organización de eventos como el Super Bowl, están reforzando la seguridad ante un contexto global marcado por conflictos internacionales y un aumento de la inestabilidad. Se espera una mayor afluencia de aficionados y una duración más prolongada del torneo en comparación con el Mundial de 1994 celebrado en EE.UU. Las fuerzas de seguridad están monitoreando de cerca las posibles amenazas, incluyendo la situación en Irán, aunque hasta el momento no se han detectado indicios de ataques inminentes. Se ha establecido un centro de comando central en Nueva Jersey, operativo las 24 horas del día, para coordinar la respuesta ante cualquier eventualidad. La preparación incluye la vigilancia de las zonas donde se concentrarán grandes multitudes, como los estadios y las fan zones.
