La cooperación militar entre Estados Unidos y Australia se intensifica en respuesta a las crecientes tensiones de seguridad en la región del Indo-Pacífico. La Fuerza Aérea de EE. UU. (USAF) está trabajando en la integración de sus cazas F-15EX y F-35 con los aviones de combate australianos Ghost Bat. Esta colaboración busca mejorar la interoperabilidad y la capacidad de respuesta conjunta ante posibles amenazas. La integración incluye ejercicios conjuntos y el desarrollo de tácticas coordinadas. El objetivo es fortalecer la capacidad de disuasión en la región y garantizar la estabilidad. Este movimiento subraya la importancia que ambos países dan a la seguridad en el Indo-Pacífico. La USAF ha enfatizado la preparación para futuras operaciones conjuntas.