El ejército estadounidense está implementando una inusual estrategia de reclutamiento: ofrecer permisos de varios días para jugar el esperado videojuego Grand Theft Auto VI (GTA 6) a los soldados que se comprometan a extender su servicio. Esta iniciativa busca motivar a los miembros del ejército, particularmente a aquellos ansiosos por la salida del juego tras una década de anticipación. La oferta se presenta como un incentivo para la reincorporación, permitiendo a los soldados disfrutar del juego tras años de servicio. La unidad militar involucrada espera que este plan no convencional atraiga y retenga personal cualificado. La estrategia refleja la creciente influencia de la cultura del videojuego en la sociedad y su potencial para conectar con las generaciones más jóvenes. Se desconoce si esta táctica será replicada por otras ramas de las fuerzas armadas.