El gobierno de Estados Unidos planea concretar una venta de motores de aviones de combate a Turquía por un valor superior a los 700 millones de dólares. La operación, que involucra motores fabricados por General Electric, ha generado controversia y oposición dentro del Congreso estadounidense. Fuentes de Reuters confirman que la administración estadounidense está decidida a seguir adelante con la transacción. A pesar de las objeciones, la venta se considera crucial para mantener la relación bilateral y apoyar las capacidades de defensa de Turquía. La decisión podría enfrentar críticas adicionales por parte de legisladores preocupados por el historial de Turquía en materia de derechos humanos y política exterior. Se espera que la finalización de la venta se produzca en breve, aunque aún no se ha anunciado una fecha oficial.
