Estados Unidos y Venezuela han alcanzado un acuerdo petrolero de 25 años de duración, calificado como "el más grande de la historia" por el expresidente Trump. El acuerdo involucra 65 mil millones de barriles de petróleo venezolano y busca impulsar el desarrollo de la industria petrolera del país sudamericano. La presidenta interina de Venezuela asegura que el país conservará el control y la soberanía sobre sus recursos naturales. El acuerdo se centra en permitir a Venezuela explotar su potencial petrolero manteniendo la propiedad de sus reservas. Detalles específicos del acuerdo fueron anunciados en un discurso televisado por Rodriguez. Este movimiento podría tener implicaciones significativas en el mercado energético global y en la política regional. Se espera que el acuerdo promueva la estabilidad económica en Venezuela a través de la inversión y el desarrollo de su principal industria.