Estados Unidos y Corea del Sur han concluido sus ejercicios militares conjuntos antes de lo previsto, según anunció el Ministerio de Defensa surcoreano. Originalmente programadas hasta el 27 de agosto, las maniobras fueron interrumpidas tras las declaraciones del presidente Donald Trump, quienes las calificó de “inoportunas y hostiles” hacia Corea del Norte. La segunda fase de los ejercicios, centrada en una posible contraofensiva, ha sido cancelada. La reacción de Pyongyang no se hizo esperar, con Kim Yo-jong, hermana del líder Kim Jong-un, minimizando la importancia de esta reducción, considerándola “completamente desinteresante”. Esta decisión se produce en un contexto de esfuerzos diplomáticos para retomar las negociaciones con Corea del Norte sobre su programa nuclear. El acortamiento de las maniobras militares busca evitar tensiones innecesarias y facilitar un diálogo futuro.