Estados Unidos ha lanzado ataques contra Irán por duodécima noche consecutiva, elevando las tensiones en la región. Irán ha respondido con ataques de drones dirigidos a Kuwait. El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán afirma haber interceptado tres petroleros que intentaban tránsito por el estratégico Estrecho de Ormuz. Estos incidentes marcan una escalada significativa en el conflicto entre ambas naciones. La situación genera preocupación internacional por la estabilidad de la región y el flujo de energía. La respuesta iraní sugiere una voluntad de defender sus intereses y desafiar la presencia estadounidense. El futuro inmediato se presenta incierto, con temores de una confrontación más amplia.