Estados Unidos y Bolivia han llegado a un acuerdo para reanudar la cooperación en la lucha contra el narcotráfico, después de casi dos décadas sin colaboración directa. El acuerdo contempla una inversión de 20 millones de dólares por parte de Washington. Estos fondos se destinarán a programas de capacitación y equipamiento para las fuerzas de seguridad bolivianas. El objetivo principal es fortalecer las capacidades de Bolivia para combatir la producción y el tráfico de drogas. La iniciativa busca abordar el creciente problema del narcotráfico en la región. Este acuerdo representa un cambio significativo en las relaciones bilaterales en materia de seguridad. Se espera que la colaboración conjunta tenga un impacto positivo en la reducción de la oferta de drogas ilícitas.
