Una reciente encuesta realizada en 15 países europeos revela una creciente desconfianza hacia Estados Unidos, con solo el 11% de los encuestados considerándolo un aliado. Un 25% de los europeos perciben a EE.UU. como un rival o adversario. El estudio destaca diferencias significativas entre los países europeos en cuanto a la percepción de la política exterior estadounidense. Portugal se distingue como uno de los países más propensos a reducir el gasto público para fortalecer la defensa. Los resultados sugieren un cambio en la dinámica transatlántica y una mayor autonomía estratégica en Europa. La encuesta no especifica las razones detrás de esta percepción negativa, pero podría estar relacionada con políticas recientes y cambios en el liderazgo estadounidense. Este panorama plantea interrogantes sobre el futuro de la cooperación en materia de seguridad y defensa entre Europa y Estados Unidos.