Varias aerolíneas estadounidenses, Delta y United, están retomando sus vuelos a Nueva York después de una pausa relacionada con la guerra en Irán. Simultáneamente, la aerolínea israelí Israir se prepara para iniciar sus servicios en la misma ruta. A pesar de este aumento en la competencia, los expertos predicen que los precios de los boletos no disminuirán hasta noviembre. La inestabilidad generada por las preocupaciones bélicas actuales, especialmente el conflicto Israel-Hamas, podría mantener las tarifas elevadas e incluso volátiles. El regreso de estas aerolíneas marca un cambio significativo, pero el impacto en los costos para los pasajeros tardará en verse reflejado. Los analistas sugieren que la duración de la guerra y su impacto en el precio del combustible serán factores determinantes en la evolución de las tarifas aéreas.