Las restricciones estadounidenses sobre el acceso a modelos de inteligencia artificial (IA) de vanguardia, ejemplificadas por la decisión de Anthropic de limitar su uso en Hong Kong, están generando consecuencias inesperadas. JPMorgan Chase y Goldman Sachs, dos importantes bancos con operaciones en Hong Kong, se vieron obligados a suspender el uso de los modelos de Anthropic en abril y la semana pasada, respectivamente, debido a las estrictas políticas de Washington. Esta medida, basada en los términos de uso de Anthropic que reflejan las restricciones de EE.UU., ha sido interpretada como un impulso involuntario al desarrollo de la IA en China. Al limitar el acceso a la tecnología estadounidense, se está incentivando la inversión y la innovación en alternativas chinas. La situación plantea interrogantes sobre la eficacia de las restricciones y su impacto en la competencia global en el campo de la IA. Analistas sugieren que esta política podría, paradójicamente, fortalecer la industria de la IA china.