Uruguay y Cabo Verde empataron tras un error defensivo garrafal de la selección uruguaya. El lateral Mathías Olivera cometió un pase impreciso en su propio campo, poniendo en aprietos a su equipo. El guardameta Fernando Muslera salió de su área para interceptar el balón, pero lo hizo de forma descuidada, dejando el arco desprotegido. El jugador caboverdiano Hélio aprovechó la situación para marcar con el arco vacío. Este fallo doble costó a Uruguay la ventaja y el empate en el partido. El incidente generó críticas sobre la comunicación y coordinación en la defensa uruguaya. El resultado final refleja la importancia de evitar errores no forzados en competiciones de alto nivel.