Uruguay continúa incrementando su deuda pública a pesar de la persistencia de problemas económicos subyacentes. El reciente aumento refleja una estrategia de financiamiento para cubrir el gasto público, sin abordar reformas estructurales significativas. Expertos, como el Dr. Jorge Cassinelli, advierten que el endeudamiento no soluciona las causas de la inestabilidad económica del país. La deuda creciente podría limitar la capacidad de respuesta ante futuras crisis y comprometer la sostenibilidad fiscal a largo plazo. El gobierno justifica la medida como necesaria para mantener el gasto social y la inversión pública. Sin embargo, la falta de un plan integral para impulsar el crecimiento y la competitividad genera preocupación sobre la eficacia de esta política. La situación plantea interrogantes sobre la viabilidad de la estrategia económica uruguaya a mediano y largo plazo.