José Breijo, un ciudadano uruguayo y único preso político de su país en Venezuela, falleció a los 71 años mientras cumplía prisión domiciliaria. Breijo había sido detenido a finales de 2023 en Caracas. Su detención se produjo tras intentar vender una fotografía de unas oficinas presuntamente vinculadas a un grupo islamista. Según informes, el uruguayo necesitaba fondos para costear una operación médica. Las circunstancias exactas de su muerte aún no han sido completamente esclarecidas. Este caso ha generado preocupación sobre la situación de los derechos humanos y las condiciones de vida de los detenidos en Venezuela. Su deceso pone de relieve las dificultades que enfrentan los ciudadanos extranjeros en el sistema judicial venezolano.